Rafa en su Pecera
Rafa en su Pecera

Como diría aquel, todos somos culpables. Hemos tenido posibilidades por encima de nuestras vidas. Ah! No! Perdón! Era al revés. Hemos vivido por encima de nuestras posibilidades (y encima en diferido). Ahora sí. Hoy tenemos con nosotros a Rafa en su Pecera. Músico con el que tengo el placer de compartir trabajo a las seis cuerdas en Liberty Valance. En sus canciones encontrarás todo tipo de influencias, desde el rock, al Jazz, pasando por todos aquellos paisajes musicales que imagines. En sus textos, hay cabida para vivencias personales, crítica social, recuerdos de la infancia, olores, sabores, y siempre, pasados por el filtro personal de Rafa en su Pecera. Sin más dilaciones os dejo con él…

¿Cuándo llamó la Música a tu puerta? ¿Y la guitarra?

Mis primeros recuerdos musicales se remontan a mi especial fijación por un reproductor de cassettes, que además tenía la opción de grabación, y a una pequeña colección de cintas que mis padres guardaban en un estuche rojo. Aquel estuche contenía una selección bastante variada de música que escuchábamos de viaje en el coche: desde una colección de Los Sabandeños hasta, sobre todo, el que más me gustaba, un cassette de la banda de Glenn Miller tocando estándars de swing y jazz de los años cincuenta. ¡Aún recuerdo el orden los temas!

Mi primera aproximación a la guitarra fue en terreno vedado. En casa de mi abuela había una guitarra que nunca podía tocar porque mis tíos no me dejaban, pero me alucinaba tan solo escuchar el rasgueo de unos acordes.

Más tarde, a los doce o trece años, mi hermana mayor me regaló una guitarra acústica y empecé a dar la tabarra con ella todo el día, sin seguir ningún método, tocando encima de los discos de Dire Straits, Queen o Pink Floyd – en aquella época, mediados de los ochenta, los «sospechosos habituales». Si acertaba dos notas seguidas ya me daba por satisfecho.

Pero, sobre todo, lo que más me gustaba era escribir / improvisar historias e intentar ponerles música, sin tener ni idea de armonía, tan solo jugando a meter los cuatro acordes que me sabía. Monté un dúo con un amigo – al que llamamos “Morbo” – que el mundo tuvo la suerte de no escuchar nunca en directo. Quién sabe dónde andará una cinta con nuestras excelsas composiciones sobre las desventuras de dos inadaptados estudiando la EGB.

No fue hasta mucho más tarde cuando empecé a estudiar de manera más sistemática música y guitarra, primero en Barcelona y más tarde en Valencia.

Lo que más me gustaba era escribir / improvisar historias e intentar ponerles música, sin tener ni idea de armonía, tan solo jugando a meter los cuatro acordes que me sabía.

¿Cómo surge «Rafa en su pecera»? ¿Una inquietud no satisfecha?

El proceso de autodescubrimiento artístico que supone el proyecto «Rafa en su pecera» tiene varios momentos clave. El primero, hace unos veinte años, surgió cuando me enfrenté a una audiencia por primera vez con una guitarra y, aún no sé cómo, comencé a improvisar una historia sobre un granjero al que desahucian de sus tierras y tiene que mudarse a la gran ciudad, llevándose a sus animales a vivir todos juntos en una VPO. A esa historia la bauticé como «Wisconsin» y ahí sigue, en mi repertorio, mi particular «Every breath you take» o «Smoke on the water».

Seguí componiendo / jugando con la guitarra y con mis historias sin darles mayor relevancia hasta que, unos años más tarde, estuve estudiando guitarra en la escuela Jam Session de Barcelona. Una noche, en una de las sesiones de combo, comandadas por el recientemente malogrado Carlos Duque, me dio por dejar de tocar “Watermelon man” o cualquiera de las tonadas que estuviésemos destrozando, y me puse a cantar una de mis canciones. Ante mi sorpresa, los compañeros del combo estaban encantados con mi repertorio, por lo que fuimos tocando algunos de mis temas en las audiciones de la escuela y, justo antes de regresar a Valencia, grabamos una pequeña demo con dos temas: “Wisconsin” y “Clic”.

En los años posteriores, de nuevo en Valencia, he tenido la suerte de contar con amistades cerca que me han ido animando a que gradualmente encontrase mi propia voz como compositor y fuera contando mis historias, ayudándome a ordenarme y estructurarme. Bueno, en eso estamos todavía.

Háblanos de tu primer EP: «De Wisconsin al cielo» (2012)

Aunque ya le había estado dando vueltas con anterioridad a la idea de grabar algo “en serio”, a raíz de un problema de salud me decidí a grabar algunas de las canciones que había ido componiendo durante los años anteriores. Anteriormente había montado un espectáculo de café teatro musical que se llamaba justo así, “De Wisconsin al cielo”, en el que intercalaba canciones con monólogos – un show que solo hicimos una vez, en el “Setentaysiete”, un garito que tuvo lamentablemente una corta vida. Para la grabación, recurrí a la ayuda de mi amigo y gran músico Carlos Maeso, quien me ayudó en la producción del material y reclutó a la banda que grabó ese material. Carlos pertenece a una familia con gran tradición musical, de hecho su padre toca la batería en las canciones, sin olvidarme de César Muñoz a los teclados y el pedal Steel en algunos de los temas.

Fue mi primera experiencia algo más seria en un estudio y supuso un paso más serio desde el sofá de casa hacia un público que apreciase y disfrutase el repertorio. Como nadie nace enseñado, cometí muchos errores y algunos aciertos en el proceso, pero aprendí bastante de todo aquello.

El origen de la grabación de ‘Basada en hechos imaginados’ es la culminación de un proceso de reafirmación personal. A finales de 2014, me encontraba bastante desanimado en el aspecto musical pero gracias al apoyo de mis amigos de Liberty Valance me decidí a preparar un concierto.

Tu segundo y último EP hasta la fecha, «Basada en hechos imaginados», lo publicas en 2015. ¿Cómo ha sido el proceso de composición (música/letra) para este trabajo?

El origen de la grabación de «Basada en hechos imaginados» es la culminación de un proceso de reafirmación personal. A finales de 2014, me encontraba bastante desanimado en el aspecto musical y había desistido de ofrecer conciertos, incluso de componer canciones, pero gracias al apoyo de mis amigos de Liberty Valance me decidí a preparar un concierto coincidiendo con el décimo aniversario de la grabación de la primera maqueta.

Todo el proceso de preparación y el concierto en sí fue bastante divertido, y eso me animó a dar un paso más y grabar más canciones que andaban haciéndose las encontradizas. Para esta ocasión, como no teníamos ningún plazo ni expectativa alguna, contamos con todo el tiempo necesario para la preparación, aspecto que nos ayudó mucho puesto que el trabajo previo a la grabación nos hizo llegar al estudio con las ideas bastante claras, en general.

¿Y la grabación de los temas? ¿Qué músicos te han acompañado?

Realizamos la grabación de los temas en el estudio de MusicRooms en mayo del año pasado, que es nuestra segunda casa, contando con el buen hacer de Carlos Ortigosa, que nos ofreció todas las facilidades del mundo para ofrecer un resultado lo mejor posible poniendo todo su oficio en la grabación y en las mezclas. Para masterizar los temas confiamos en Enrique Soriano, de Crossfade, que realiza un trabajo pulcro, una bien ganada reputación y, algo muy importante, tiene un trato muy cercano y muy amable.

Los músicos que han grabado el disco son mis amigos de Liberty Valance. Manu Balmes a la batería y Juanjo Raga al bajo, dos tíos que son todo corazón y que me han ayudado siempre que se les he necesitado; Eva Taberner (y Sandra) grabó unos coros retro muy adecuados al ambiente de los temas y Pasku también se marcó un solo a lo Robben Ford / Santana en el single “Soy culpable”.

Rafa en su Pecera

Quería mencionar especialmente a José Luis González «Poe» quien, además de grabar los teclados, se ha encargado de la producción del disco. Ambos tenemos una visión muy parecida del mundo en general y de la música en particular y él, que sabe mucho más que yo tanto de lo general como de lo particular, consigue enriquecer mis pequeñas composiciones añadiendo detalles que, al final, marcan una gran diferencia: un acorde menos por aquí; un arreglo de cuerdas por allá, una melodía más sencilla por otra parte; todos los pasos que llevan a que el resultado final sea el que, como creador, esperaba escuchar, pero que sin un buen productor sería incapaz de haber conseguido.

¿Podrías contarnos alguna anécdota de la grabación del disco?

Como comentaba grabamos el disco en mayo, y estuvimos algunos meses preparando los temas. Con uno de ellos, que al final se tituló «Bocadillo de atún», tuvimos una cerrada batalla ya que la letra de la historia que quería contar – basada en un relato corto que había escrito previamente – no cuadraba ni a la de tres. Sin embargo, teníamos una estructura musical de la canción que resultaba algo particular pero muy robusta y nos encanta tocarla, es algo así como si Lou Reed se encuentra con Led Zepellin y acaban jameando en el local de Pink Floyd. El caso es que el día antes de grabar no teníamos letra, porque no era capaz de encontrarle el punto.

Pero supongo que la necesidad agudiza el ingenio, así que la noche anterior a entrar en el estudio agarré un folio en blanco y me puse a escribir desde cero una letra que recuerda algo al texto original, pero que es más la banda sonora de ese mismo cuento. Y funcionó. Quedamos bastante contentos con el resultado final, la verdad.

En la actualidad, la relación del oyente con el artista ha cambiado tanto que ésta ha dejado de ser unidireccional. Tradicionalmente, el cantante emitía un mensaje que era captado por la audiencia; y el feedback que tenía el artista se manifestaba de manera indirecta y sin inmediatez.

Para presentar tu trabajo en las redes, editas un videoclip del tema «Soy culpable». ¿Cómo fue la grabación del mismo?

En la actualidad, la relación del oyente con el artista ha cambiado tanto que ésta ha dejado de ser unidireccional. Tradicionalmente, el cantante emitía un mensaje que era captado por la audiencia; y el feedback que tenía el artista se manifestaba de manera indirecta y sin inmediatez. Si vendías muchos discos, podías inferir que el trabajo había gustado; si la gente coreaba las canciones en los conciertos, era porque se había tomado interés en ir a la tienda de discos, o poner la emisora de radio, aprenderse los temas, etc. Ahora mismo esta comunicación artista / audiencia es mucho más inmediata. Existe tal caudal de información que, considero, una de las maneras más efectivas de hacer que tu mensaje sea escuchado es hacer partícipe al receptor del mismo, diluyendo esta línea de separación entre emisores y receptores. En resumen, a la gente le gusta sentirse partícipe de un proyecto, además de manera activa, ser algo más que un oyente o espectador y formar parte del mismo.

Con esa idea en la cabeza, hicimos un llamamiento a nuestras amistades y seguidores para que colaborasen enviando un pequeño video en el que se declarasen “culpables”. La repercusión del llamamiento nos sobrepasó bastante, ya que recibimos vídeos de diversas partes del mundo: Argentina, Brasil, Austria, por supuesto desde España.

El proceso de edición fue bastante divertido y creo que el resultado final del vídeo corresponde bastante con lo esperado.

Rafa en su Pecera

A la gente le gusta sentirse partícipe de un proyecto, además de manera activa, ser algo más que un oyente o espectador y formar parte del mismo.

¿Va a haber presentación del disco en directo? ¿Dónde y cuándo será?

Estamos preparando un concierto de presentación en Valencia, en la Sala Matisse, para el día 13 de mayo. Queremos adaptar las canciones del disco a una formación en directo. Dado que llevamos mucho tiempo tocando juntos, las canciones adquieren mucha vida en el escenario – y mi objetivo siempre ha sido hacer que la gente se lo pase bien. Además, nos permitimos la licencia de versionar nuestros propios temas, dándonos mayor libertad para desarrollar musicalmente las canciones, siguiendo el espíritu de la música que se hacía en los setenta: se trata de plasmar el sentimiento del momento y no encorsetarse en seguir estrictamente la versión grabada. Las canciones crecen, por mucho que uno las quiera hacer siempre de la misma manera – que no es nuestro caso – es imposible.

También nos apetecía contar con la presencia de varios amigos para hacer de la noche una bonita fiesta. Para ello, nos camelamos a Jesús Sánchez, a Antonio Alcaraz y a Esther Balaguer, que hace unos años formaban parte de una banda llamada Outlet y que disfrutaban mucho haciendo música y considerábamos que era un acto de justicia darles una pequeña excusa para volver a juntarse y tocar. Además de ser amigos lo hacen fenomenal.

Aparte de «Rafa en su pecera», ¿Estás involucrado en algún otro proyecto musical?

Desde hace siete años soy parte integrante de Liberty Valance, una banda por la que han ido pasando muchos y grandes músicos de la escena valenciana, en dónde tengo la suerte de compartir tareas guitarrísticas con Pasku. La banda empezó teniendo un enfoque más cercano al blues, pero con el cambio de miembros el repertorio ha ido decantándose más por referencias más cercanas al rock setentero.

Intentamos mantener una programación de conciertos no muy amplia pero sí que nos permita tener objetivos como banda, realizando versiones de todas nuestras influencias, pero sin buscar hacer copias de los originales, si no dándoles nuestro toque particular, acercando el repertorio a nuestro propio sonido.

Adicionalmente a esta vertiente «adulta», dada la vocación y profesión didáctica de varios componentes del grupo, llevamos varios años ofreciendo espectáculos en los que acercamos la música a los más peques, con nuestro proyecto «Blues for kids».

Gracias por tu tiempo Rafa, si deseas contar algo más a nuestros lectores…

Quería agradecer a séptima menor la oportunidad de explayarme contando mis batallitas y su gran labor ofreciendo un punto de vista particular y un material muy trabajado, siempre.

Videoclip de SOY CULPABLE

Fuentes fotos de la entrada:
Cabecera de la entrada: Elia Costa
Otras: Marcos Ros

Deja una respuesta

El responsable de este sitio es Jesús Sánchez León. La finalidad es gestionar los comentarios, con la legitimación de tu consentimiento otorgado en el formulario. El destinatario de tus datos es Webempresa (el hosting de este blog, ubicado en España) y podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición de tus datos.