David Gilmour Rattle that lock

Un nuevo disco de David Gilmour es más que una novedad musical; para mí significa una sacudida emocional. Me pongo de pie ante un músico que no ha parado de “crear” desde los años 60, al frente de Pink Floyd junto a Roger Waters, hasta la actualidad girando con su último disco ‘Rattle That Lock’. Con casi 70 tacos, “Shine on you crazy Gilmour”.

Aquí estoy con mi amigo Miguel Ángel (Floyd de apellido), para contaros qué nos parece ‘Rattle That Lock’, el último trabajo de David Gilmour.

La primera impresión de Miguel Ángel es:

“De este disco se puede decir lo que se diría del mejor de los reservas; redondo en boca. La guitarra de Gilmour alimenta el paladar más exquisito, escanciando sus solos de toque inconfundible a lo largo de todo el disco, sin alardes innecesarios (se lo puede permitir).“

Sí Miguel Ángel, empezamos muy pronto, a las ‘5 A.M.’. Es la intro del disco, con el clásico delay de la guitarra de Gilmour, largo y orgánico.

Mi compañero dice, refiriéndose a este tema y a otros dos cortes más:

“Es un disco cromático, y su paleta de colores nos obsequia la acostumbrada y deliciosa intro instrumental gilmouriana- floydiana o al revés, según se prefiera. Los temas ‘Beauty’ y el cierre de ‘And Then…’ abundan en esa línea.”

Es verdad que queda muy lejos la rebeldía y psicodelia de Pink Floyd; David Gilmour juega en otra liga. ‘Rattle That Lock’, como toda la música de este gran artista, aporta muchos matices y en muchos momentos sorprende, pero en general es un disco “asequible” para todos los paladares, floydianos o no.

Eres muy subjetivo Miguel Ángel (como yo), y te rindes:

“Lo sorprendente es que David Gilmour es un guitarrista que sigue evolucionando, a sus 69 años, y eso es de agradecer frente al mediocridad que domina el panorama actual, salvo excepciones. Su solvencia y maestría no ha perdido un ápice, sino todo lo contrario, y su voz suave y áspera a la vez, aún nos deleita.“

El tema ‘Rattle That Lock’ es un elegante pop aderezado con suaves coros gospel. Una estampa poco habitual en David Gilmour, que arranca de forma contundente el resto del disco.

Dice M. A.:

“Otro tema delicioso y de magistral composición y estructura es ‘Faces of Stone’, que abre con un melancólico piano, y nos trae aires de tango, la voz entera de Gilmour, y dos solos de guitarra intercalados que uno no se cansa nunca de oír.”

Así es Miguel Ángel. ‘Faces of Stone’ es, para mí, uno de los mejores temas del disco. Después de una intro de piano muy new age, entra una guitarra folk y la voz de lamento de Gilmour. Aparecen acordeones y enseguida comprobamos que estamos ante un vals, que si cantara Leonard Cohen no pasaría nada ;).

Cómo no, colaboran en el disco un par de veinteañeros: David Crosby y Graham Nash, viejos amigos de Gilmour, haciendo los angelicales coros en ‘A Boats Lies Waiting’. Es un tema homenaje al gran Richard Wright, teclista de Pink Floyd, que sigue la línea del anterior trabajo de Gilmour, ‘On an island’. Por cierto un disco que me encantó, hace casi diez años.

Para Miguel Ángel,

“Richard Wright se merece, con todos los honores, tantos homenajes y recordatorios como sea necesario.”

“Destacaría entre todos los temas, el épico y majestuoso ‘In Any Tongue’, con el mejor solo de todo el disco: potente, emotivo, desgarrado; me trae aromas del tema ‘The Final Cut’ del disco homónimo.”

‘In Any Tongue’, aun siendo un gran tema, es un retal de ‘Comfortably Numb’. De hecho, esperas escuchar el clásico “Hello… is there anybody out there”. Claro, ya quisieran muchos componer una serie B de este himno de Pink Floyd.

Atención a ‘The Girl in the Yellow Dress’, donde no exagero si digo que Gilmour se estrena como crooner. Tema jazzero, creo que el único donde no hay solo de guitarra; en este caso es un lánguido saxo.

Estamos ante un maestro de los cambios armónicos, de temas que empiezan con un sonido y enlazan milagrosamente con la canción en sí, que no tiene nada que ver. Es el caso de ‘Today’, tema con toques groove y algo de funk.

Sella el disco ‘And Then…’, la continuación de ‘5 A.M.’. No me canso de escuchar la guitarra del maestro…

Hay que citar dos nombres propìos en este disco. En primer lugar, el capo Phil Manzanera, “hermano” de Gilmour, que participa tocando guitarras y teclados y en la producción. Y por otra parte, Polly Samson, la mujer de David, que ha escrito las letras de algunos temas del disco.

Para teminar, y con palabras de Miguel Ángel:

“Estamos de enhorabuena los amantes de la buena música con esta joya que de manera un tanto sorpresiva nos brinda este veterano músico, que seguro que hará felices a sus legiones de seguidores. Esperemos que no sea el último.”

Gracias Miguel Ángel por tu colaboración en esta crónica 😉

Deja una respuesta

El responsable de este sitio es Jesús Sánchez León. La finalidad es gestionar los comentarios, con la legitimación de tu consentimiento otorgado en el formulario. El destinatario de tus datos es Webempresa (el hosting de este blog, ubicado en España) y podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición de tus datos.